Querido diario [ 26/27/28 diciembre de 2014 ]...
En la caída a la oscuridad, realicé que para ser feliz, no necesitas lo absolutamente positivo, asimilas que lo único necesario es un poco de esperanza, de fe, de alegría. Necesitas a ese alguien que te haga sentir especial, única. Pero no todos son afortunados de tener a ese alguien en sus vidas. Por eso mismo se dice que la felicidad no depende de alguien, porque si fuera así, 80% de las personas no serían felices. Pero no debemos hacer que nuestra felicidad dependa de algún gilipollas. Somos dignos de ser felices por nosotros, y no por los demás. Y cuando asimilé todo aquello que es realmente importante, no caía a la oscuridad, sino volaba; si quisiera, podría batir más fuerte mis alas para elevarme hasta el cielo. Pero si estás inseguro de ti mismo, jamás podrás lograr desplegar tus alas. Asique haz terminar la tristeza para que ocupe ahora la felicidad su puesto. Elimina el malo de tu vida, y si eso significa eliminar a una persona en especial de tu vida, no dudes y hazlo. Porque te garantizo que vas a lograr a ser realmente feliz, y verás el mundo de otra manera. No más cuadros en blanco y negro. No más lágrimas por cada segundo que marca el reloj. No más caídas dolorosas. No más el mal vivir por la tristeza. Todo el mal desaparecerá si aprendes a ver en todo el mal lo bueno, en toda oscuridad una luz, en cuadros negros y blancos otros colores, en ver la persona que estás enamorada salir de la puerta de tu corazón. Vi la luz, aunque muy tenue. Termino la tragedia, y empiezo de verdad a vivir la vida. Cierro ya el capítulo sobre diferentes motivos para derramar lágrimas, cierro por fin la historia que más daño me hacía estos últimos meses. Mejor dicho, cierro el libro para empezar uno nuevo, uno más feliz, con una terminación más adecuado a mi gusto. Con la persona adecuada, que me proporcionó su mano y me saca a la luz. Todo cambiará a partir de ahora. De bajo a alto. De tristeza a la felicidad. De la oscuridad a la luz. De la muerte por el dolor a la vida más colorosa que puede alguien ver. Nuevo año, nueva vida.
«La vida te enseña todos los días que tienes que luchar por cualquier cosa. Nada es fácil, pero tampoco difícil. No te rindas, si no vives la vida de la manera que tú quieres, jamás sabrás vivirla bien. Simplemente, sonríe, porque tu sonrisa es lo más valioso en ese maldito mundo. Difícil, pero no imposible. Amate y empieza a ser feliz.»
jueves, 1 de enero de 2015
10. Demasiado tarde.
Querido diario [ 29 de noviembre de 2014 a las 01:14 ]...
No sé explicar lo que siento ahora mismo, porque son tantas cosas que siento, con un gran desorden, como mi estructura de escribir en los examenes. Escucho música, y miro la pared, pensativa. Hago una mueca, y dejo rodar lágrimas por mis mejillas. Me puedo desahogar conmigo misma. Y me puedo animar a mi misma, si quiero. Pero esa vez no lo estoy logrando. Para decir la verdad, todo es ya demasiado tarde. Es demasiado tarde para luchar, para sonreir sin dolor, para ser simplemente feliz. No puedo superarlo. Todas las personas somos diferentes, y aunque nazcan gemelos, tienen una parte que las diferencian, siempre, porque no cada puzzle puede ser igual, porque jamás encajarían. Aunque ninguna pieza se queda sola, siempre encaja con otra, sólo debe esperar hasta que aparezca la pieza adecuada. ¿Os puedo confiar algo? La vida es cruel, pero eso no es nada nuevo. Todas las personas somos diferentes, y aplaudo para la gente en relación, por ser afortunados de haber encontrado su pieza que faltaba en su puzzle; y aplaudo para los solteros, que son lo suficientemente fuertes de esperar a la persona adecuada para cambiar su vida en algo mejor. Claro, me aplaudo a mi misma, por ser tan caballerosa de esperar lo merecido, pero no siempre es fácil, porque lo que doy es pena. Todos tenemos un objetivo que queremos alcanzar, y es ser feliz. Asique no debereis rendiros, si realmente quereis algo, iros a conseguirlo, aunque cueste vuestra vida, porque os juro que valdrá la pena, porque ser feliz, es lo mejor del mundo, y os recomendo a alcanzar la felicidad, porque es lo que mereceis todos, unos menos y otros más, pero al fin y al cabo, lo mereceis. Yo sólo me doy con la puerta, que se ha cerrado. No me queda otra opción que levantarme del pozo, y me alegro por haber caido en ese oscuro abujero, porque sé que no podré caer más bajo porque he tocado fondo, sino sólo subir a la luz, a la felicidad. Y la verdad es que nunca es demasiado tarde para intentarlo, porque rendirse es lo peor que una persona puede hacer, se puede definir como un error inreparable, porque sólo causa daño. Os aseguro que estar enamorada no contrae ninguna felicidad, porque me he rendido. Yo me rendí demasiado pronto. Estaba en mitad del camino cuando me tropecé y me caí al suelo, y veía mi objetivo demasiado lejos, y me dije que ya he luchado bastante, que ya no tendré ninguna oportunidad, y que la única solución sería rendirme. Y así lo hice. Pero realizé que es uno de los errores más estupidos que se puede cometer. Y por eso mismo, me he levantado para volver a empezar a caminar, pero ya era demasiado tarde, porque una otra chica alcanzó mi objetivo cuando estaba rendiendome. Y ahí asimilé que realmente era demasiado tarde. Pero dicen que todo pasa por alguna razón. Y en algún sitio tendrán razón. Pero mejor tarde que nunca. Pero ese tarde se alarga demasiado, porque no tenemos miedo por el fracaso, sino tenemos miedo por el rechazo. Duele más un rechazo de una persona que amas que un fracaso de ti misma. Y por esa razón escondemos toda la mierda en nuestros mismos, agobiandonos con bullshit. Permití que una otra persona tenga ahora mismo mi felicidad, porque mi felicidad es el chico de los ojos azules, ahora en manos de ella. Y yo ahora me quedé sin felicidad cualquiera. ¿Pero sabeis qué? Voy a crearme mi propia felicidad, independiente de las demás y la que quedará para siempre conmigo y jamás será arrebatada por otros. Voy a tomar el camino correcto, y esa vez no voy a permitir el lujo de caer otra vez al suelo para rendirme y ver que todo lo que siempre quise se aleje de mi. No, voy a intentar a ser feliz una vez por todas. Porque una sonrisa verdadera es mejor que miles lágrimas falsas.
No sé explicar lo que siento ahora mismo, porque son tantas cosas que siento, con un gran desorden, como mi estructura de escribir en los examenes. Escucho música, y miro la pared, pensativa. Hago una mueca, y dejo rodar lágrimas por mis mejillas. Me puedo desahogar conmigo misma. Y me puedo animar a mi misma, si quiero. Pero esa vez no lo estoy logrando. Para decir la verdad, todo es ya demasiado tarde. Es demasiado tarde para luchar, para sonreir sin dolor, para ser simplemente feliz. No puedo superarlo. Todas las personas somos diferentes, y aunque nazcan gemelos, tienen una parte que las diferencian, siempre, porque no cada puzzle puede ser igual, porque jamás encajarían. Aunque ninguna pieza se queda sola, siempre encaja con otra, sólo debe esperar hasta que aparezca la pieza adecuada. ¿Os puedo confiar algo? La vida es cruel, pero eso no es nada nuevo. Todas las personas somos diferentes, y aplaudo para la gente en relación, por ser afortunados de haber encontrado su pieza que faltaba en su puzzle; y aplaudo para los solteros, que son lo suficientemente fuertes de esperar a la persona adecuada para cambiar su vida en algo mejor. Claro, me aplaudo a mi misma, por ser tan caballerosa de esperar lo merecido, pero no siempre es fácil, porque lo que doy es pena. Todos tenemos un objetivo que queremos alcanzar, y es ser feliz. Asique no debereis rendiros, si realmente quereis algo, iros a conseguirlo, aunque cueste vuestra vida, porque os juro que valdrá la pena, porque ser feliz, es lo mejor del mundo, y os recomendo a alcanzar la felicidad, porque es lo que mereceis todos, unos menos y otros más, pero al fin y al cabo, lo mereceis. Yo sólo me doy con la puerta, que se ha cerrado. No me queda otra opción que levantarme del pozo, y me alegro por haber caido en ese oscuro abujero, porque sé que no podré caer más bajo porque he tocado fondo, sino sólo subir a la luz, a la felicidad. Y la verdad es que nunca es demasiado tarde para intentarlo, porque rendirse es lo peor que una persona puede hacer, se puede definir como un error inreparable, porque sólo causa daño. Os aseguro que estar enamorada no contrae ninguna felicidad, porque me he rendido. Yo me rendí demasiado pronto. Estaba en mitad del camino cuando me tropecé y me caí al suelo, y veía mi objetivo demasiado lejos, y me dije que ya he luchado bastante, que ya no tendré ninguna oportunidad, y que la única solución sería rendirme. Y así lo hice. Pero realizé que es uno de los errores más estupidos que se puede cometer. Y por eso mismo, me he levantado para volver a empezar a caminar, pero ya era demasiado tarde, porque una otra chica alcanzó mi objetivo cuando estaba rendiendome. Y ahí asimilé que realmente era demasiado tarde. Pero dicen que todo pasa por alguna razón. Y en algún sitio tendrán razón. Pero mejor tarde que nunca. Pero ese tarde se alarga demasiado, porque no tenemos miedo por el fracaso, sino tenemos miedo por el rechazo. Duele más un rechazo de una persona que amas que un fracaso de ti misma. Y por esa razón escondemos toda la mierda en nuestros mismos, agobiandonos con bullshit. Permití que una otra persona tenga ahora mismo mi felicidad, porque mi felicidad es el chico de los ojos azules, ahora en manos de ella. Y yo ahora me quedé sin felicidad cualquiera. ¿Pero sabeis qué? Voy a crearme mi propia felicidad, independiente de las demás y la que quedará para siempre conmigo y jamás será arrebatada por otros. Voy a tomar el camino correcto, y esa vez no voy a permitir el lujo de caer otra vez al suelo para rendirme y ver que todo lo que siempre quise se aleje de mi. No, voy a intentar a ser feliz una vez por todas. Porque una sonrisa verdadera es mejor que miles lágrimas falsas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)