Letra más grande, para dejar visible aún más mis sentimientos.
Querido diario [ 27/28 de octubre de 2014 ]...
Una noche tras otra. Gastando mi tiempo en pensar, me causa insomnios. ¿Por qué no puedo dormir y estamos todos felices? Antes me dormí en seguida, sin pensar ni una cosita de más. Pero esos tiempos se acabaron. Siempre la felicidad se termina. Desde que abro los ojos, hasta cerrarlos, lo pienso. Pero jamás dejo de pensar, incluso cuando intento dormir, adentrarme en mis sueños que son imposibles, para vivir algo que jamás podrá suceder en la realidad. Me pregunto: ¿Por qué sueño cosas imposibles si jamás van a pasar y solo te hace sufrir por no tener a esa persona a tu lado? Y me contesto: ¿Y por qué no? Si no va a pasar en la realidad, entonces no pasa nada si lo vivo en mi mente, imaginandome lo imposible, sumergida en mis pensamientos. Incluso los profesores notan mi ausencia, aunque esté presente. En algún sitio debo disfrutar mis deseos, ¿no? Pero incluso cuando cierro los ojos, lo pienso, y aunque me esfuerce en no pensarlo, siempre caigo en la cuenta. Ese chico me parece jodidamente perfecto, y eso es un fallo, porque eso solo me hace más daño todavía por estar enamorada. Aparece en mis sueños, ¡qué trágico! Aparece en mi vida sin llamarlo, asi como si le gustase fastidiar mi corazón. Pero lo penoso es que jamás viene hacia mí para hablarme, aunque sea solo para venir a mirarme a los ojos y regalarme una sonrisa, una preciosa sonrisa con esa mirada enamoradiza. Que pena que no se cumple lo que se sueña, que sino, sería la chica más priveligiada y feliz del mundo entero. ¿Cómo puedo lograr yo, una vida feliz con un chico perfecto? No veo soluciones. En realidad, me habían dicho que debo adentrarme más en el interes hacia él, para demostrarle que realmente me interesa, pero mejor ignoro el consejo, para no destrozar nada, porque quizá eso hará alejarlo todavía más, y no sé si sobreviviría a esto. Me encanta que me sonría, me encanta cuando me saluda, o me mire. Y esque creo que me va a dar un infarto cuando iría más allá. Me gusta soñar, ¿vale? Sueños con él, deseos que ojalá algún día se cumplan. Y esque los sueños, quedan simplemente sueños, y la realidad es distinta.
«La vida te enseña todos los días que tienes que luchar por cualquier cosa. Nada es fácil, pero tampoco difícil. No te rindas, si no vives la vida de la manera que tú quieres, jamás sabrás vivirla bien. Simplemente, sonríe, porque tu sonrisa es lo más valioso en ese maldito mundo. Difícil, pero no imposible. Amate y empieza a ser feliz.»
martes, 28 de octubre de 2014
jueves, 16 de octubre de 2014
6. La mirada azulada.
Querido diario [ 13/15/16 de octubre de 2014]...
Cierro los ojos. Sin esforzarme, me aparece en la mente la imagen del chico con la mirada azulada. Esos ojos, tan azules como el cielo, que enamoran. Con esa sonrisa tan bonita, que jamás vi. Con esa voz, que me saca risitas cursis. Con esa mirada, que hipnotiza. Vuelvo a abrir los ojos. Suspiro. No está alrededor mía. Cabizbaja, sigo centrándome en lo que estaba haciendo. Esos días tengo un nudo en la garganta. No es una buena semana para mí. Estoy frustrada. No voy a decir que estoy desesperada, aunque sí muy triste y con la mirada perdida, vacía. Se me acumula el dolor en mi corazón. Ni puedo respirar bien, tan mal me siento. El día de ayer, un tal miércoles, no pude contenerme más y dejé rodar unas lágrimas por mis mejillas. Quise frenarlos, pero eran inevitables. Fui fuerte aguantando toda la mañana el dolor. Pero exploté en mi última hora. No sólo estaba frustrada por el chico de los ojos azules, sino también ocupó mis pensamientos un otro chico. Se define como mi amigo de alma, que para algo se llama "de alma", porque su alma y la mía se funden en una, y si él me abandona, me deja destrozada, dejándome caer en un pozo profundo, sola. Se dice que empiezas a apreciar cualquier cosa cuando la pierdes. Es uno de mis casos. Aunque yo siempre lo apreciaba por ser especial. Pero la creencia de que lo estuviera perdiendo, me duele más de lo que podría imaginar. Y se había notado en la cuarta hora de la rutina. Exploté en sollozos y todos se sorprendieron en verme tan rota. Porque todo el mundo me veía como una de las personas más felices del mundo entero, porque es esa mi apariencia que transmito todos los días. Lo que no saben es que por dentro estoy más destrozada como una piedra gigante que destroza un cristal fino. Hoy me siento más contenta, aunque en mi mirada se note mi cansancio. La razón es simple: sigo existiendo para los dos chicos, o al menos eso espero. Y eso me hace querer seguir viviendo, de alguna manera. Y es que tengo que admitir, que me encanta la mirada azulada que tienen ambos, cuando se fijan en mí. Esos ojos azules, tan preciosos, que ya suena cursi, me hacen recuperar la sonrisa.
Cierro los ojos. Sin esforzarme, me aparece en la mente la imagen del chico con la mirada azulada. Esos ojos, tan azules como el cielo, que enamoran. Con esa sonrisa tan bonita, que jamás vi. Con esa voz, que me saca risitas cursis. Con esa mirada, que hipnotiza. Vuelvo a abrir los ojos. Suspiro. No está alrededor mía. Cabizbaja, sigo centrándome en lo que estaba haciendo. Esos días tengo un nudo en la garganta. No es una buena semana para mí. Estoy frustrada. No voy a decir que estoy desesperada, aunque sí muy triste y con la mirada perdida, vacía. Se me acumula el dolor en mi corazón. Ni puedo respirar bien, tan mal me siento. El día de ayer, un tal miércoles, no pude contenerme más y dejé rodar unas lágrimas por mis mejillas. Quise frenarlos, pero eran inevitables. Fui fuerte aguantando toda la mañana el dolor. Pero exploté en mi última hora. No sólo estaba frustrada por el chico de los ojos azules, sino también ocupó mis pensamientos un otro chico. Se define como mi amigo de alma, que para algo se llama "de alma", porque su alma y la mía se funden en una, y si él me abandona, me deja destrozada, dejándome caer en un pozo profundo, sola. Se dice que empiezas a apreciar cualquier cosa cuando la pierdes. Es uno de mis casos. Aunque yo siempre lo apreciaba por ser especial. Pero la creencia de que lo estuviera perdiendo, me duele más de lo que podría imaginar. Y se había notado en la cuarta hora de la rutina. Exploté en sollozos y todos se sorprendieron en verme tan rota. Porque todo el mundo me veía como una de las personas más felices del mundo entero, porque es esa mi apariencia que transmito todos los días. Lo que no saben es que por dentro estoy más destrozada como una piedra gigante que destroza un cristal fino. Hoy me siento más contenta, aunque en mi mirada se note mi cansancio. La razón es simple: sigo existiendo para los dos chicos, o al menos eso espero. Y eso me hace querer seguir viviendo, de alguna manera. Y es que tengo que admitir, que me encanta la mirada azulada que tienen ambos, cuando se fijan en mí. Esos ojos azules, tan preciosos, que ya suena cursi, me hacen recuperar la sonrisa.
sábado, 11 de octubre de 2014
5. La luz a oscuras.
Sigo en la oscuridad. Está todo negro, incluso cuando abro los ojos. Sigo sintiendo ese vacío que siento todos esos días. A veces me animo y sonrío, pero hay muchas veces que de repente, por ninguna razón, vuelvo a caer en las depresiones, aunque exteriormente señale que soy la más feliz del mundo. Yo siempre me fijo primero en los demás, soy la amiga positiva, que alegra la vida de los demás. Pero nadie alegra la mía, porque yo sí que me siento interiormente mal. Me miro la última. No soy tan importante, lo que realmente importa es que los demás sean felices, y hago todo para lograrlo. Siempre me dije que ese era mi objetivo en esta vida. Estoy convencida que soy un experimento, que tiene que ver los demás y nunca a sí mismo, y que tiene siempre mala suerte y jamás consigue lo que desea. Así viví siempre. Yo convenzo con mis palabras, nunca fallo, siempre animo a los que aprecio, no hay excepciones, siempre. Pero mirando mi alrededor en el corazón, lo veo demasiado oscuro. Las esperanzas se perdieron en la soledad. Y ese chico, no se encuentra en ninguna parte, aunque a la vez ocupa los rincones del corazón. Yo lo veo inalcanzable. Y ya se sabe la razón. Pero yo creo que veo una luz más allá, en un fondo muy profundo. Creo que es la esperanza que quiere volver hacia mí, pero no me encuentra. ¿Habrán posibilidades con él? Lo que sí que se es que jamás habrían, y me estoy convenciendo cada vez más. Pero esa luz... ¿Hay esperanzas? No, pero sí, pero obviamente no. Me confundo, me aclaro, me digo que es imposible, y vuelvo a confundirme. ¿O es un otro chico? Tampoco, nadie quiere molestarse en quererme. La batalla ya está perdida sin haberla empezado porque el chico es demasiado para mí y yo no soy suficiente para él. Para nadie. Sé que no debo despreciarme de esta manera, pero no puedo hacer nada al respecto. Quizá la luz sea solo una imaginación mía. Pero parece tan real... Que se vaya a la mierda la esperanza, no quiero seguir sufriendo. Lo imposible, queda como imposible. Y punto final, le digo a mis esperanzas, que tristemente, vuelven a irse.
[ 11 de octubre de 2014 ]: Pues claro que fueron mis imaginaciones. La luz desaparece cada vez más, y vuelvo a estar abandonada en la oscuridad. Y estoy totalmente convencida que la luz no era la esperanza, sino la mala suerte, que quiere volver a atraparme en su trampa, para jugar conmigo a un juego que tiene de nombre como "el dolor". No sé cuánto tiempo puedo soportarlo. No sé cuántas lágrimas he derramado hoy, pero suficientes para saber que nadie me va a tender la mano para sacarme de esta soledad dolorosa. Pero del dolor me hago más fuerte, ¿o no? Necesito a alguien que me saque de aquí, pero ya, por favor... Cada vez me desespero más. Necesito abrazos pero nadie me los ofrece, nadie quiere llenarme, nadie se molesta en quererme. Es una gran pena, pero muy real. Esos días de puente vivo en un mundo surrealista, donde la imaginación manda, y eso es lo peor, porque de repente, cuando te despiertas, sabes que solo era un bonito sueño, solamente un maldito sueño, que jamás va a ser real. Y realmente pensaba que había esperanza...

miércoles, 8 de octubre de 2014
4. El mal hablar de la sociedad.
Querido diario [ 07/08 de octubre de 2014 ]...
Tanta gente en el mundo, y tanta gente desprecia a los demás, contando a través de otros infinitos rumores, solo porque se aburren, y le encantan hablar. Pero si ya hablan, que hablen bien, con respeto, sin insultar a sus propios amigos detrás de sus espaldas. Los rumores es como una peste, se expande con mucha rapidez, como los insectos. Me cuentan cosas, y cada uno lo explica de otra forma, y lo pasa a otros de otra perspectiva, añadiendo una mentirilla pequeña de más. No voy a decir que me cae mal la gente que habla mal de los demás, ya que sino, me caería mal todo el mundo. También las mejores personas les gusta el cotilleo y los cuentos. Recuerda, los ángeles fueron alguna vez diablos. No nos salvamos del mal hablar, alguna persona seguramente habla mal de ti, nadie es perfecto. No todo el mundo te puede querer, hagas lo que hagas, te juzgarán igualmente, entonces haz lo que te de la gana, haz lo necesario para ser feliz, ignorando los rumores que crean de ti por allí, sé fuerte y aplica la ignorancia, que es la respuesta más inteligente que puedes dar. No te estoy aconsejando, solo te digo cómo es la vida y cómo falsa puede ser la sociedad. Tu mejor amigo podría estar hablando mal de ti en todo esta relación de amistad que lleváis, quién sabe. Te meten un cuchillo en la espalda, no tienen huevos de tirártelo a la cara. Primero, una persona te cuenta de alguien que conoces una cosa, y más tarde, te dice justamente lo contrario. La gran duda es: ¿Cuál es la verdad y cuál la mentira? ¿A quién creer? ¿Quién dice la verdad? Y si miente, ¿por cuál razón lo hace? Muchas dudas sin respuestas, ya que la sociedad es difícil de comprender. Ni la psicología te ayuda en este asunto. Es demasiado complejo para un ser racional. Se necesita una inteligencia muy elevada, pero eso casi nadie lo tiene, entonces nadie podrá resolver esas preguntas. ¿Cuál es el buen y mal comportamiento? ¿Cómo sabes que lo que haces, es lo correcto? Platón dijo que la gente que hace el mal, en realidad desconoce la justicia, no sabe cuál es el bien y cuál el mal, no sabe distinguirlo. La gente que hace bullying, piensa que hace lo correcto para sí mismo, para divertirse, para disfrutar como sufre la otra persona. Pero no sabe que es una de las peores cosas que se puede hacer. La cosa es, que simplemente se tiene que ignorar todo para ser realmente feliz. ¡Qué más da lo que dicen los demás! Lo que importa es lo que tu dices de ti mismo. Tienes que conocerte primero a ti, y luego pensar en los demás. Estoy algo harta de escuchar algo y luego escuchar lo contrario, y pensar quién me está mintiendo y quién no. Es cansino, pero no lo ignoro. Pienso, y me digo: Vaya, mi conclusión es la misma que hace unos minutos: Nada. Antes, me importaban lo que decían los demás sobre gente que aprecio. Pero he aprendido por fin, que se tiene que ignorar lo que dicen, y ser subjetivo. Si te cuentan un rumor de alguien que aprecias, no te lo creas a las primeras. Escúchalo, no lo olvides, no des muchas vueltas, y luego no hagas caso. Lo que vale es tu lógica, y ver si puede ser verdad o no, usando tu subjetividad hacia esa persona. No olvides, no todo es verdad, y no todo es mentira. Sé neutro y obsérvalo todo como si fuera una película de los años 80. Quise terminar ya la entrada, pero sigo confundida. Me han contado tantas cosas en un día sobre alguien, que me cago en todo ya, porque me cuentan eso, y luego lo otro, y además, dan vueltas y hacen que lo que dijeron hace días, sea una mentira. Realmente, no sé qué pensar de ese alguien, pero lo que sí que se es que lo aprecio, y me da igual que sea un cabrón o capullo, para mí siempre va estar igualmente en mi corazón, porque todos los cabrones o capullos, tienen un corazón cálido, y son buenas personas. Todos tenemos una buena parte, algunos más y algunos menos. Asique no me creo lo que dicen, yo sólo creo en lo que veo. Y basta.
lunes, 6 de octubre de 2014
3. Vacío.
Querido diario [ 06 de octubre de 2014 a las 11:53h. (momentaneo) ]...
No sé por qué sigo aquí sufriendo. Sé que lo que se apodera de mi corazón es el vacío, por cada día que me recuerdo lo imposible, pero lo malo es que no sólo el vacío se apodera de mi, sino también él. Cada vez que está en mi mente, me lamento por ser tan torpe. La mala suerte me persigue por todos los lados. No me deja en paz, ni en los amores, que es lo más importante de esta vida. ¿Cómo puedo ser feliz si él es lo que ocupa la palabra "felicidad"? Como no me pertenece ese chico, entonces tampoco la felicidad. Estoy aqui sentada, cada vez más melancólica, replicante. No puedo controlarme, hoy he tenido una inmensa calor después de ubicarle, y estamos a un frío otoño. Debo ignorar ese descontrol, debo olvidar lo que siento por él, debo ignorar todo, pero me es imposible. ¡Oh mierda, por qué a mí! Cada día me digo que debo luchar, luchar por tenerlo, por hacerle feliz. Si me daría esa oportunidad.. Le haría el chico más feliz del mundo, y eso lo puedo prometer. Siempre me digo que tengo que coger fuerzas por no sé dónde, y sonreirle, hablarle y hacerlo reir, porque ver su risa es lo único que me encantaría oir en mi vida. Pero no se fijará en mí, soy demasiado simple para un admirable chico como él. Me gustaría esconderme en un rincón de una habitación abandonada, a oscuras, y empezar a llorar desconsoladamente, hasta que ni las lágrimas quieren derramarse más. Tanto lo quiero, tanto que me causa dolor. Tan vacía me siento.
No sé por qué sigo aquí sufriendo. Sé que lo que se apodera de mi corazón es el vacío, por cada día que me recuerdo lo imposible, pero lo malo es que no sólo el vacío se apodera de mi, sino también él. Cada vez que está en mi mente, me lamento por ser tan torpe. La mala suerte me persigue por todos los lados. No me deja en paz, ni en los amores, que es lo más importante de esta vida. ¿Cómo puedo ser feliz si él es lo que ocupa la palabra "felicidad"? Como no me pertenece ese chico, entonces tampoco la felicidad. Estoy aqui sentada, cada vez más melancólica, replicante. No puedo controlarme, hoy he tenido una inmensa calor después de ubicarle, y estamos a un frío otoño. Debo ignorar ese descontrol, debo olvidar lo que siento por él, debo ignorar todo, pero me es imposible. ¡Oh mierda, por qué a mí! Cada día me digo que debo luchar, luchar por tenerlo, por hacerle feliz. Si me daría esa oportunidad.. Le haría el chico más feliz del mundo, y eso lo puedo prometer. Siempre me digo que tengo que coger fuerzas por no sé dónde, y sonreirle, hablarle y hacerlo reir, porque ver su risa es lo único que me encantaría oir en mi vida. Pero no se fijará en mí, soy demasiado simple para un admirable chico como él. Me gustaría esconderme en un rincón de una habitación abandonada, a oscuras, y empezar a llorar desconsoladamente, hasta que ni las lágrimas quieren derramarse más. Tanto lo quiero, tanto que me causa dolor. Tan vacía me siento.
domingo, 5 de octubre de 2014
2. Una sonrisa, un mundo.
Querido diario [ 03/04 de octubre de 2014 ]...
Un comienzo tan lindo de octubre no tuve aún.
Aunque mis sentimientos son una desesperación, pero en fin, no puedo hacer nada
para frenarlos, van creciendo cada día más, y no hay nada que pueda parar ese enorme aumento. Mi
corazón es independiente, no hace caso a la razón, lo que deducí yo fue que mi
corazón quiere matarme, haciendome sufrir de una manera tan terrorífica que no
podría ni respirar por estar ahogandome con mis propias lágrimas tan saladas como el mar. Estoy
de acuerdo con el corazón en el dolor, que se daña a si mismo, pero no debería
tener su puerta tan abierta. Sólo provoca ese sufrimiento, y lo peor de todo
eso es que tendré que sufrir para mucho tiempo. La culpa tengo yo, aunque grité
a los cuatro vientos que no me quise volver a enamorarme, y menos de un chico
tan admirable como él, que no se fija en las chicas simples como yo. Cuando
volví a ver su sonrisa, tan tímida, tan tibia y tan sincera, se me grabó instantaneamente en mi corazón, como una foto en una galería. Me abrió la puerta
para que me pierda entre la multitud. La felicidad se apoderó sin disimulación
de mí, por sólo verlo. Mis sentimientos son bipolares, creen que son felices
pero están a la vez tristes por no poder conseguir lo que realmente
quieren. Que bronca estoy echando a mi corazón cada día, por ser tan inútil en
su decisión definitiva. ¿Por qué aquel chico, que parece ser adorablemente
perfecto? ¿No me acordaba que era una chica simple e incomprendida que jamás alcanzaría su
deseo o qué? Mi corazón no pensó, y dejó la puerta plenamente abierta. Y el chico
simplemente sin avisar, entró sin permiso en mi corazón, y cerró detrás suya la
puerta y la cerró con llave, que se perdió por el caos de mi corazón. ¡Qué
culpa tengo yo por ser tan enamoradiza! Aunque es obvio que se enamoren de él,
con esa sonrisa conquista cualquier chica. Me rebelo contra mis sentimientos,
contra mi misma cuando aparece delante mía, intento controlarme pero no lo
consigo mucho. Soy un auténtico desastre. Y sólo por un chico. Vaya tela, se me ha tatuado su nombre en mi piel.
jueves, 2 de octubre de 2014
1. Un sentimiento desconocido.
Querido Diario [ 01/02 de octubre de 2014 ]...
Nunca jamás había experimentado una tan elevada admiración hacia una persona y corriente que a ese chico que vi ese día de septiembre. La primera vez que lo vi, sólo charlaba con mi amiga sobre su físico, que nos atraía enseguida. Pero al paso del tiempo, me fijaba cada vez más en ese misterioso chico. ¿Me empezaba a gustar? Esas primeras semanas de septiembre, habían dudas, pero los sentimientos se escondía en el rincón de mi corazón, los evitaba para no dudar de mi misma. Pasando los días, mis sentimientos me estaban pegando una paliza. No pude evitar lo inevitable. Me estaba poniendo cada vez más nerviosa en mi interior. Casi explotaba, pero por fuera señalaba tranquilidad, como si nada estuviera pasando. Pero cada minuto que pasaba en mi vida, los pensamientos se dedicaban a dibujar la figura del chico, y de la imagen borrosa que me proporcionaba mi mente de él, se ponía cada vez más sólido y me enamoraba cada vez más de él, sin querer queriendo. Las inmensas preguntas típicas de "¿Por qué me gusta? ¿Qué estoy haciendo? ¡No debo!" se me cruzaban cada vez más normal en mi mente. Con toda la razón, no debo, no debería estar pensando en él, pero eso yo no puedo elegir, los pensamientos no se controlan. Tenía dudas de mis sentimientos, pero se aclararon enseguida el día de ayer. Fue el día que me miró a los ojos la primera vez, me sonrió y saludó con dulzura. Y de repente, todos mis sentimientos volaban en un caos inmenso dentro de mi corazón, como un hurracan. Podría haber explotado justo ese momento, cuando descubrí una maravillosa sonrisa con un brillo tan azulado en su mirada. Los ojos, tan azules, tan bonitos. A pesar de la sonrisa, que era la más bonita que había visto jamás. Me había dado un ataque de corazón. Es inevitable sonreír. Sentir su presencia aunque él no esté al tanto de la mía, es maravilloso. Debería hablarle, debería entrar en su vida poco a poco para que me convierta una persona importante en su vida. Pero yo lo veo dificíl, ya que yo le miró, y está a un nivel superior al mio, lo puedo notar. Desgraciadamente, no va a fijarse en una tía como yo, jamás, en eso no cabe duda. No debería desapreciarme de esa manera, pero no voy a mentir. Mi corazón grita su nombre, necesita su presencia y su maldita sonrisa, que es como si me transportaran en el mundo de las maravillas.
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