jdete
«La vida te enseña todos los días que tienes que luchar por cualquier cosa. Nada es fácil, pero tampoco difícil. No te rindas, si no vives la vida de la manera que tú quieres, jamás sabrás vivirla bien. Simplemente, sonríe, porque tu sonrisa es lo más valioso en ese maldito mundo. Difícil, pero no imposible. Amate y empieza a ser feliz.»

domingo, 5 de octubre de 2014

2. Una sonrisa, un mundo.

Querido diario [ 03/04 de octubre de 2014 ]...

Un comienzo tan lindo de octubre no tuve aún. Aunque mis sentimientos son una desesperación, pero en fin, no puedo hacer nada para frenarlos, van creciendo cada día más, y no hay nada que pueda parar ese enorme aumento. Mi corazón es independiente, no hace caso a la razón, lo que deducí yo fue que mi corazón quiere matarme, haciendome sufrir de una manera tan terrorífica que no podría ni respirar por estar ahogandome con mis propias lágrimas tan saladas como el mar. Estoy de acuerdo con el corazón en el dolor, que se daña a si mismo, pero no debería tener su puerta tan abierta. Sólo provoca ese sufrimiento, y lo peor de todo eso es que tendré que sufrir para mucho tiempo. La culpa tengo yo, aunque grité a los cuatro vientos que no me quise volver a enamorarme, y menos de un chico tan admirable como él, que no se fija en las chicas simples como yo. Cuando volví a ver su sonrisa, tan tímida, tan tibia y tan sincera, se me grabó instantaneamente en mi corazón, como una foto en una galería. Me abrió la puerta para que me pierda entre la multitud. La felicidad se apoderó sin disimulación de mí, por sólo verlo. Mis sentimientos son bipolares, creen que son felices pero están a la vez tristes por no poder conseguir lo que realmente quieren. Que bronca estoy echando a mi corazón cada día, por ser tan inútil en su decisión definitiva. ¿Por qué aquel chico, que parece ser adorablemente perfecto? ¿No me acordaba que era una chica simple e incomprendida que jamás alcanzaría su deseo o qué? Mi corazón no pensó, y dejó la puerta plenamente abierta. Y el chico simplemente sin avisar, entró sin permiso en mi corazón, y cerró detrás suya la puerta y la cerró con llave, que se perdió por el caos de mi corazón. ¡Qué culpa tengo yo por ser tan enamoradiza! Aunque es obvio que se enamoren de él, con esa sonrisa conquista cualquier chica. Me rebelo contra mis sentimientos, contra mi misma cuando aparece delante mía, intento controlarme pero no lo consigo mucho. Soy un auténtico desastre. Y sólo por un chico. Vaya tela, se me ha tatuado su nombre en mi piel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario